miércoles, 22 de enero de 2014

Armonía

No pasaba el tiempo por ella.   
Cara redonda, ojos de cielo, 
paz infinita en pausados gestos,   
voz tenue y dulce, pelo castaño
que giraba en su cuello y caía  
en cascada de ondas claras, 
piel de papel desbordante de alma. 
Era blanca luz, ideal celta,   
griega armonía, flor de cerezo,
 naturaleza. 
Vi el mar de la calma tras sus pestañas,   
abanicos de aire formando olas,
corrientes, sueños que respiraba  
cada mortal que  buscaba el alba. 
Nuestra humanidad huía   
de su silenciosa presencia, 
perdimos de golpe la velocidad, 
 todo se detuvo ante su mirada,
llegó la esperanza a Nunca Jamás.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario